2 años a la guardería

2 años y 3 meses, este es el tiempo en el que he estado pegada a mi pequeño Batusito ininterrumpidamente, criándolo a full y dedicándome a él al 100%, donde no ha habido un trabajo con horario de por medio que me haya complicado su crianza, durante todo este tiempo he oído y he aguantado todo tipo de comentarios con respecto a que si está enmadrado, que si luego la adaptación al cole con 3 años va a ser mucho peor, que si porqué no le llevas a la guarde, que si, que si, que si…

 Nos hemos disfrutado desde el minuto 1 el uno al otro, he podido estar con él en las etapas más importantes y cruciales de su corta vida como es el andar, o el día que salió de su boca aquel MAMÁ que hizo que se me cayera una lagrimita de emoción, he podido amamantarlo hasta que ambos dijimos basta, no por impedimentos laborales, hemos podido parquear y pasear cuando nos ha apetecido hacerlo y tantas horas como hemos querido, en definitiva, han sido los 2 años y 3 meses más intensos sin lugar a dudas desde que soy madre, porque si, mi niño es intenso, acaparador, y dependiente nivel superior.

2 años y 3 meses a la guardería

Ahora ha sido cuando ambos hemos visto que necesita más, que pide más, que reclama más atención, una atención que lamentablemente yo no se la puedo dar, porque aunque yo pueda dar todo de mi como madre, la realidad es que yo no soy profesora de infantil, y como tal tengo carencias educativas, cognitivas, y evolutivas (educacionalmente hablando), noto como su evolución y su aprendizaje está en plena efervescencia y va en aumento no por días, si no por momentos, pide estar con más niños, por lo que ha llegado el momento de que vuele unas horitas él solo sin mamá.

Lloro de pensarlo, lloro de pensar que el momento del desapego ha llegado, lloro de pensar que mi niño se hace mayor, es ahora cuando siento que el ginecólogo nos está cortando ese cordón umbilical, y no aquel día en la camilla del hospital, es la vida, lo se, algo inevitable, y aunque ahora lo veo todo oscuro y negro porque echo la vista atrás y pienso, ¡¿cuándo demonios ha crecido mi niño?!, y se me hace una montaña imposible de escalar, se que es cuestión de días que la rutina se instaure en nuestras vidas, y tanto él como yo lo vamos a agradecer.

De momento la que más preocupada está por esta nueva situación que se nos avecina es su hermana, que vive en un sin vivir por no saber en que silla se va a sentar su hermano, ni que mochila se va a llevar al cole, ni si se va a comer él solo el almuerzo o se lo va a dar la seño, menuda madraza está hecha con para su hermano.

ir a la guardería con 2 años

Serán 3 horas por la mañana de lo que queda de curso 2018, 5 meses, 3 horas en las que voy a poder ser yo, Núria, la mujer, no la madre, la que trabajará en el blog y en la fotografía sin interrupciones, la que se podrá centrar en una búsqueda de empleo más intensamente, la que irá al baño sin un espectador constante, la que saldrá a la calle sin empujar un carro, ¡no me lo voy a creer!, andar sola por la calle sin mi costillo, yo espero llevar bien el periodo de adaptación, a ver que tal la lleva él… ¡¡Febrero allá vamos!!.

Ahora cuéntame, ¿cómo llevaste el momento desapego con tu polluelo?, ¿os costó la adaptación a la nueva situación?, ¿notaste el cambio para mejor, o fue para peor?.

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