Todo llega, si amigas, no desesperéis si alguna lectora del blog esta amamantando a su bebé con pezoneras, cuando di a luz y empecé con la lactancia materna en el hospital, no tuve más remedio que usarlas, por que Batusi no había manera que se enganchase sin ellas, bien por que era muy chiquitina aún, (recordaré que nació de 37 semanas), bien por que no abría suficiente la boca, además de lo que le costaba succionar, bien por lo que fuera… La cosa es que sin ellas, mi hija no comía.

Tengo que reconocer que me ponía un poco de los nervios, el tener que ponerme esos pitorros de plástico para darle de comer a Batusi, aunque mi chico, mi madre, mis amigas me decían que no era para tanto, y que sólo yo me daba cuenta que las llevaba puestas, no me valía, yo quería darle de mamar directamente de mi pecho, sin «artilugios» de por medio, así que, me armé de paciencia, (desde que soy madre, he descubierto una cantidad de ella en mi interior, que no sabía ni que existía), con mucha calma, constancia y con cabezoneria, por que no decirlo, ¡conseguimos quitárnoslas! ¡Plas, plas, plas! 😀


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Mi método fue el siguiente…

• Cuando le tocaba la toma, primero lo intentaba sin ellas, me cogía la teta en forma de C, (no con los dedos en tijeras), y le pasaba el pezón por la boca y la nariz para estimular la, Paula lo intentaba de todas las maneras la pobre, llegaba a coger el pezón, pero enseguida lo soltaba, se cabreaba un montón, (angélico mío…), y entonces le ponía la pezonera.

•Otro truco era, (después de hacer el primer paso descrito arriba), ya con la pezonera puesta, y ella mamando más feliz que una perdiz, pasados unos minutos, cuando ya había sacado ella suficiente el pezón, retiraba un poco a Paula y quitaba la pezonera rápido, había veces que funcionaba y otras que no, y la verdad, creo que las que funcionaba, era de pura chiripa…

•Los procesos de arriba los hacia una y otra vez, aunque fueran las tomas de la noche, (no os negaré que esas eran las mas jodid**, hubiera sido lo fácil, ponerle la pezonera, y ale, a mamar y a dormir rapidito, pero no, hay que ser constantes y el que algo quiere, algo le cuesta), y entonces, ¡llegó el gran día!, así, como por arte de magia, mientras yo me preparaba (con la teta fuera), para colocarme la pezonera, Paula se enganchó sola solita, así sin más, sin que yo me cogiera el pecho, ni la estimulara, ni na’ de na’, ¡una ola para mi chica!

•Peeeeero, (todo tiene un pero…), no quitamos las dos pezoneras de golpe, no, no, primero la del pecho derecho, por dos motivos, la areola es bastante más pequeña que la del pecho izquierdo, y a la pelailla le cuesta mucho menos engancharse, y el pezón sobresale bastante más que el otro, la pezonera de la teta izquierda, la quitamos unos cuantos días después, insistiendo mucho, pero con la motivación de que ya teníamos la mitad del camino hecho, y nos faltaba el otro 50%.

A día de hoy, y desde hace una semana (más o menos, últimamente con tanta falta de horas de sueño, pierdo un poco la noción del tiempo), ya no usamos las dichosas pezoneras, Paula se engancha ella sola al pecho sin necesidad de que yo la ayude, me hace mucha gracia por que esta hecha una tragona, y se tira al pezón como un tiburón :D, no desesperéis si estáis usando unas de estas, con paciencia y siendo perseverantes, en cuatro días ¡lo tenéis hecho! 😉

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