Así es doctor, la llamo y no hay manera de que se gire, vamos por la calle y no me hace ni caso, cuando le digo ¡eso no se toca!, como si oyera llover oiga, si le digo que eso no se hace, es precisamente lo único que quiere hacer, si el digo siéntate vamos a comer, se levanta, si le digo no te quites las zapatillas nos vamos a la calle, las lanza por todo el salón, si le digo… ¿Cree que es grave doctor…?

Intento tomarme esta situación cada vez más y más latente con sentido del humor, como casi todo en la maternidad, no es novedad si os digo que la evolución de crecimiento de nuestros retoños se basa en etapas, cuando comentas tu caso o situación con otras madres, al pediatra, a LaMíaMamma… Siempre son las mismas respuestas:

TRANQUILA, ESO SON ETAPAS

Pues bien, estamos en esa famosa etapa de «hago lo que quiero, cuando quiero y porque quiero, y además te vacilo porque yo lo valgo», que Batusi tiene el carácter de un toro no es novedad, de ahí que su mote sea Batusi, y no Sweet Princess, apuntaba maneras desde bien pequeña cuando berreaba en la cuna cual poseída, pero es ahora, a sus 2 años y 5 meses cuando ese carácter está saliendo a borbotones, como si de una olla a presión se tratara, que os voy a contar de la famosa aDOSlescencia

Lo cierto es que no se porqué me sorprendo, ya que es IGUAL que yo, ¡en todo!, ese mal genio cagaó y esa mala leche, pero a su vez risueña y cariñosa como ella sola, simpáticona y se troncha de la risa por cualquier chorrada, vamos, una mini-yo en toda regla.

(Ahí la tenéis, dándole patadas a las hojas y por su puestazo, haciendo caso omiso a mis llamadas, eso si, cuando oye la palabra FOTO, viene de Pacoima si hace falta a posar frente a la cámara, ahí tenemos a una futura Kardashian, loca por un objetivo y por los selfies).

La forma que tengo de encajar esta etapa de sordera varía dependiendo del día, del momento y de la situación, normalmente suele acabar en lloros por parte de Batusi, intento que no sea así, pero es llevarle la contraria, y ¡¡BOOM!!, esa pequeña bicheja de casi un metro de estatura, estalla como si en vez de sangre, estuviera rellena de pólvora, ¿influirá que tenga genes Valencianos?, por lo de la pólvora y estallar cual petardo en una mascletá digo, seguramente…

Suelo ser bastante permisiva en casa, no le restrinjo sitios ni zonas de juegos, le dejo saltar en la cama, en el sofá, correr por el mini pasillo con la bici o con la moto, jugar con el iPad, hacer del momento baño todo él una piscina de lo que chapotea, etc pero hay ciertas cosas que no, y es no, y claro, ahí es donde se masca la tragedia, EL MOMENTO DEL NO.

La psicóloga de la guarde dio hace unos días una reunión con los padres, y el tema a tratar eran las rabietas, no me la perdía por nada, así que al escuchar sus consejos, sus recomendaciones y escuchar a los demás padres contar sus experiencias propias al grupo, me sentí mucho más tranquila y acompañada, (vi que hay muchos más niños en la etapa de sordera) llegamos a la conclusión de que, además de ser su carácter, que lo tiene bien fuerte, la llegada de su hermano ha influido mucho en ello.

Me «castiga» en cierto modo por pasar todo el día con Batusito, justo lo contrario que hace con él, que LO ADORA, yo intento que no coja celos, soy muy tolerante y permisiva con ella, le dedico toda mi atención, juego con ella, hago el moñas (aunque para esto no hace falta que me incite mucho la niña…), y claro, ella que de tonta no tiene un pelo, se me sube a las barbas, si, con esto de la bimaternidad y su correspondiente falta de tiempo, cualquier día me veis con barba…

Dejaremos que la situación, ¡perdón!, la etapa, vaya fluyendo y pasando, ¿por qué esto pasa no doctor?, mientras tanto, servidora seguirá escribiendo por aquí el DIARIO DE UNA BIMADRE MAMARRACHA.

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