¿Cuando se empieza a forjar el carácter de un niño?

Ya estando embarazada de Batusi, vi un documental interesantísimo de Eduard Punset,  en el que hablaba del carácter del recién nacido, rectifico, del feto (vaya palabro feucho), ya que una vez que empieza a crecer dentro de nosotras la vida de nuestros cachorros, ya se le forja su carácter, es cuanto menos curioso, el pensar que con tan solo unas semanas de haber sido fecundado el óvulo, ya tiene su personalidad.

Digo todo esto, porque conforme pasan los días, Batusi tiene más y más y más y más… carácter, ¡vaya genio que se gasta la niña!, esta claro que con la edad que tiene, 20 meses, está aprendiendo a controlar su rabia, sus enfados, a controlar sus emociones, y no le gusta nada de nada que le contradigan y le digan eso que tanto le solemos decir las madres a nuestros hijos, NO.

Eso NO se toca, por ahí NO vayas que vienen coches, NO te subas ahí que te vas a caer, NO se le pega al gato, NO rompas eso, NO toques aquello que quema… La lista podría ser muy larga, que os voy a contar, en nuestro caso el NO, va acompañado de una rabieta, una pataleta, o un hostión, según le pille… Sobre todo en el tema de la comida, si señoras, la comida…

Es tal tragaldabas, que cuando se le termina la comida, sea la que sea y a la hora que sea, se cabrea de tal manera que coge lo que le pilla más cerca, da igual el que, y lo estampa, acompañado de unos lloros rabiosos y de algún que otro grito, os aseguro que es ver para creer. Llevamos un tiempo montándole una fiesta con aplausos y vítores cada vez que termina de comer, para que vea que “es guay” el terminar de comer, pero ni con esas, no hay consuelo posible cuando en el plato ya no quedan macarrones, o se le ha terminado el pan.

Cuando empezó a tener la mano suelta, (menos mal que la etapa de meter el dedo en los ojos ya se le ha pasado), PAPArracho y yo nos dijimos, ‘bueno, esto es temporal, se le pasará’ ¡¡tururú que te vi!!, no se cuantos meses más tarde, sigue con la mano suelta, aunque eso si, mucho más moderada, y se lo piensa cuando le decimos ‘esa manita, que me la voy a comer’.

Ese momento en el Batusi quiere arrearle un mamporro al pato, menos mal que sólo quedó en un levantamiento de mano 🙂

Hablándolo con el pediatra en una de las visitas, me nombró el famoso RINCÓN DE PENSAR, ‘cuando pegue, sentarla o castigarla en el rincón de pensar, unos minutos, que vea que lo que ha hecho no está bien’, a ver… Que queréis que os diga… A mi esto del rincón de pensar no me gusta mucho que digamos, no lo veo muy ‘efectivo’.

Yo no la he mandado nunca, no soy partidaria, intento que entienda las cosas por otra vía, explicándoselo o con gestos, pero PAPArracho si la ha mandado alguna que otra vez, y os tengo que decir que la niña va, se sienta en el suelo, hace un poco el moñas, y acaba entreteniéndose con las musarañas, cuando está haciendo alguna maldad, y PAPArracho le dice ‘a que te llevo al rincón de pensar’, se va ella sola, se apoya en la pared, y se parte de la risa, lo que viene siendo autoridad cero.

Por otro lado, y dejando a un lado ese genio que tiene, es súper cariñosa, sin comerlo ni beberlo se acerca a ti y te da un abrazo o un besito, eso si, no se lo pidas porque ni hablar del peluquín, como cualquier adulto, hace lo quiere, cuando quiere, no cuando se lo digan que lo haga, también le encanta estar con gente, no juega nunca sola, comparte todo (menos la comida, eso si, es su TESOROOOOOOOOO), pero no le lleves la contraria, porque te la has ganado… >.<

¿Qué tal vuestros peques, los mandáis al rincón de pensar?, si es así, ¿os resulta efectivo?

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