Voy a lanzar un aviso desde aquí, (para informar, más que nada, por sí nadie lo ha hecho…), a los diseñadores y fabricantes de ropa para la lactancia materna, que esos suéters, camisetas, y demás trapitos horripilantes, no hay madre que se lo ponga, admitamos lo, son camisetas feas de cojon** más propias de abuelillas, como poco, ¡por Dior!
Todavía me quedan unos cuantos kilitos en el body que me sobran, ¡pero de todas todas!, no puedo hacer una dieta muy estricta por estar amamantando a mi retoño, y lo primero que te dice la matrona es ‘una alimentación sana, saludable y variada es el pilar fundamental para una buena lactancia‘, amen, y yo me lo he tomado al pie de la letra, variadito si, y ¡sin privarnos de nada oiga!, necesitaba quitarme la espinita del último trimestre del embarazo, cuando me sacaron la diabetes gestacional, que os voy a decir… todo pesado, mogollón de alimentos prohibidos, nada de azúcares, un coña** vaya, fue tener a La Pulga ¡y ala!, de perdidos al río, empecé a comer como sino hubiera un mañana, yof course todo lo que se me prohibió comer durante la diabetes, y con la tontería de, ‘tengo que comer mucho y de todo para tener una buena leche‘, (de todo si, ¿pero mucho…?) tampoco pasaría nada si el Colacao, las tostadas con mantequilla y mermelada, el venga cortar rodajitas de fuet mientras hago la comida, las ensaimadas y los croasans de media tarde… Y así hasta un sinfín de azúcares, no me los zampara entre pecho y espalda, pero claro, está tan bueno todo… Y como ya no hay pinchazito para controlar la glucosa después de comer… Así me ha pasado, que se me ha puesto un culamen del quince, entre esto, y las tetorras lactantes que me gasto ¡voy apañá!, también diré, que no sólo engullo grasotas de las ricas, la verdura (¡que me pierde!, sea lo que sea no puede faltar en mi comida o cena diaria, pero el puerro y los tomates de la huerta Valenciana, eso no tiene nombre ¡son un pecado!), las legumbres, cualquier tipo de fruta, o de pescado, lo que todos conocemos como comida sana sanota, ¡me’ncanta!, y la como a diario, todo sea dicho 😀
Ahora que me paso la mitad del tiempo con la mandinga fuera, no me puedo ir a la calle con lo primero que pillo por el armario, ea, ¡encima!, me toca elegir con mucho cuidadito lo que me pongo antes de salir de casa, y si una encima es coqueta y le gusta (y mucho) la moda, pues más difícil aún…
•Para la parte de arriba, o que sea abotonado, o con cremallera o escotado, (ahí, ¡enseñando carnaza! 🙂 ) parece que no, pero limita bastante.

20131107-221224.jpg •Además de los anteriores requisitos, tiene que ser ancho, sueltecito vamos, no me apetece mucho que digamos, ir marcando lorzacas…
•La parte de abajo es de lo que peor llevo, ¡no me viene ná!, de mis vaqueros pre embarazo de la talla 38, olvídate baby, yo creo que esos no los voy a volver a usar en la vida, un día intenté probarme unos pitillos verdes que me’ncantaban, y casi muero en el intento, por no nombrar las secuelas psicológicas que me causó aquel momento, voy turnando me con unos vaqueros que no me ponía hace mil por que me estaban enormes, con un par de pantalones cagaos, que me pirran, con leggins, y con unas mallas anchitas que tengo en tres colores de Decathlon.
•Iba a pasar de largo por este punto, pero no, seamos realistas y afrontemos la cruda realidad, la ropa interior, que cada vez que me visto por las mañanas y me planto esas bragas fajas cual abuela con sus colgajos, es de lo más deprimente, por no nombrar las partidas de culo de mi queridísimo amorcito cada vez que me ve con ellas puestas, osea, todos los días. He descubierto una braga faja de H&M que ¡son la caña!, llegan hasta casi los sobacos, me las pongo a presión, y recogen pero bien todos los colgajos, me chiflan, las compré en negro, y quedé tan satisfecha que fui a por las mimas en color visón, una muy buena compra, sin duda, las recomiendo incluso sino tienes colgajos que recoger.

20131107-221050.jpg •Si a todo esto le añadís, que estamos a 7 de Noviembre, y que aún vamos con sandalias y manga corta, ir por la calle se ha convertido en un baile de disfraces, por la mañana hace algo de fresquete, y a última hora de la tarde empieza a refrescar un poco, pero el resto del día, ¡mueres de calor!
Tengo que reorganizar un poco mis horarios, y empezar a dedicar un par de horas de mi día para volver a retomar el Running, o volver a la piscina climatizada a nadar, que no será por que la tengo muy lejos, ya que la veo desde mi ventana… Ahora que Paula tiene dos meses, y poco a poco nos vamos creando una rutina, habrá que ir pensando en incluir algo de ejercicio en ella.
¿Cómo os quitasteis vosotras los kilitos de más, si es que los cogisteis, del embarazo?, ¿comíais como locas como yo durante el periodo de lactancia materna?, ¡contar, contar! 😀

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